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La resistencia a Trump prepara marchas y mítines en mil ciudades

Washington y Nueva York, 02 de abril del 2025.-Casi 2 mil miembros de la academia de ciencias de mayor prestigio –establecida por el Congreso hace más de 150 años– se sumaron a la resistencia contra políticas del gobierno de Donald Trump que, denuncian, atacan a las ciencias, mientras en la Universidad Harvard, 700 profesores instaron a su comunidad a montar una oposición coordinada contra estos ataques antidemocráticos de la Casa Blanca.

A finales del mes pasado, trabajadores de correos organizaron más de 450 mítines de protesta por el país en rechazo a propuestas para privatizar el sistema postal nacional.

Por otro lado, algunos legisladores federales republicanos que se han atrevido a realizar foros públicos en estados conservadores, como Indiana, se han expuesto a expresiones de repudio de sus electores, que entre abucheos, escuchan gritos de hagan su chamba. Sus contrapartes demócratas, por el relativo silencio y falta de acción del liderazgo contra la ofensiva política de la derecha, también han sido sujetos al mismo trato de sus filas.

Estas protestas, entre muchas más, buscarán una expresión nacional el próximo sábado 5 de abril, cuando la central obrera AFL-CIO (que dice tener 15 millones de agremiados), organizaciones de derechos de inmigrantes, la Campaña de los Pobres, la Marcha de las Mujeres, el Working Families Party y MoveOn con sus 9 millones de seguidores digitales e Indivislble, entre otros, patrocinarán mítines y marchas en más de mil ciudades y pueblos del país, de acuerdo con los organizadores.

Pero no todas las expresiones de protesta están en las calles. La Asociación Bibliotecaria Americana, que ha estado encabezando la defensa contra la censura de libros en varias partes del país en los últimos años, condenó esta semana el asalto a las bibliotecas por el gobierno de Trump como resultado de la clausura de agencias nacionales que otorgan fondos vitales, sobre todo para pequeñas bibliotecas públicas a escala nacional. Bibliotecarios están planeando acciones comunitarias para los próximos meses.

“Como alguien que cubrió y recuerda vívidamente las protestas contra la guerra en Vietnam que consumieron a este país en los años 60 y 70, puedo asegurar que las manifestaciones anti-Musk y anti-Trump en todo el país son pequeñas en comparación. Pero están creciendo… y rápidamente”, comentó el veterano periodista Dan Rather ayer, citando datos del Crowd Counting Consortium reportados por La Jornada (https://www.jornada.com.mx/2025/03 /31/mundo/024n1mun).

Las protestas, por ahora, no frenarán esta ofensiva contra centros académicos, ciencias y más, desatadas por el gobierno de Trump. La Casa Blanca ha amenazado con recortar hasta 6 mil millones en fondos federales a la Universidad Harvard, que se considera de élite estadunidense, que amenaza con cesar a los líderes de su Instituto de Estudios de Medio Oriente para tratar de apaciguar la ofensiva que ha usado el antisemitismo como una de las justificaciones para el asalto contra la academia. La Universidad de Columbia, enfrentando el riesgo de un recorte de 400 millones en fondos federales, acordó colocar su departamento de estudios de Medio Oriente bajo supervisión del gobierno de Trump por cinco años.

Aunque muchos de los rectores y juntas directivas de universidades han guardado silencio ante la amenaza a su financiamiento gubernamental, o se han sometido a la exigencias de Trump, se empiezan a ver excepciones.

Michael Roth, presidente de la Universidad Wesleyan, envió una carta abierta a sus contrapartes. Líderes empresariales y educacionales no deben poner una cara recatada y permanecer en silencio mientras la sociedad civil es minada por los dictámenes de órdenes ejecutivas. No debemos sacrificar la libertad académica y una sociedad civil saludable a cambio de logros de corto plazo por cumplimiento anticipado. En lugar de eso debemos cultivar en nuestras instituciones la capacidad de juntar a diferentes tipos de personas con un propósito común, la voluntad de proteger a los vulnerables, y la resilencia requerida para que nuestras instituciones lleven exitosamente la cabo sus misiones.

El rector de la Universidad Cornell escribió, en un artículo de opinión para el New York Times: nuestras universidades son cunas de democracia y bastiones contra la autocracia. Sólo al detener los valores y normas democráticas y educar a nuestros estudiantes a llevarlas adelante en toda su complejidad y desafío podremos salvaguardar el futuro de nuestras instituciones, y de nuestra nación.

También empiezan a expresarse protestas en otros sectores intelectuales. “Un clima de temor ha descendido sobre la comunidad de investigadores, quienes temen perder todo su financiamiento o seguridad de empleo, están removiendo sus nombres de publicaciones, abandonando estudios, y rescribiendo solicitudes de fondos y otros documentos para retirar términos científicamente precisos (como ‘cambio climático’) que agencias federales están declarando inapropiados”, escribieron más de mil 900 de los científicos, ingenieros e investigadores médicos de mayor prestigio en Estados Unidos en una carta difundida esta semana. “Llamamos a que el gobierno cese su asalto total contra la ciencia estadunidense, e instamos al público a sumarse a este llamado… La voz de la ciencia no debe ser silenciada”.

A la vez, cada día hay nuevos sectores de personas afectadas por las políticas de Trump que se suman a la oposición. Los sindicatos de trabajadores de correos organizaron 450 mítines separados por el país cuyo mensaje fue: el correo de Estados Unidos no está a la venta en las protestas del 20 de marzo. Luchen como el demonio fue el tema de una segunda ronda de movilizaciones el día 23, reportó Labor Notes.

Y no falta la participación en estos movimientos disidentes, de figuras culturales famosas, entre ellas algunas veteranas de estas luchas, como la actriz Jane Fonda, quien recién invitó a las estrellas de Hollywood a ser valientes en esta coyuntura clave, defender a los vulnerables y proyectar una visión inspiradora del futuro que da la bienvenida a todos (https://www.instagram.com/reel/DG d-Px8sRvV/?igsh=MXNidm5pbWt5 OGUydw%3D%3D). Otros comparten el llamado a la resistencia contra las políticas de Trump, incluidos músicos como Tom Morello, o cineastas como Michael Moore y ahora cientos de artistas plásticos, coreógrafos y dramaturgos que están denunciando públicamente nuevas medidas de Trump para limitar el apoyo a las artes que no son consideradas patrióticas.

Con información de: https://www.jornada.com.mx/

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