Cultura

Expone el Munae por primera vez el proceso de trabajo de Joy Laville

Ciudad de México, 02 de abril del 2025.- El Museo Nacional de la Estampa (Munae) organizó una exposición cuyo punto de partida es la obra gráfica de la artista Joy Laville (1923-2018), conocida principalmente como pintora.

El mundo inmaterial: Joy Laville, que se abrirá al público el sábado, muestra 126 piezas entre litografía, serigrafía, aguatinta al azúcar y aguafuerte. También cuenta con óleo, acrílico, escultura, cerámica, además de portadas de libros que creó para su esposo, el escritor Jorge Ibargüengoitia.

La obra procede de la colección del Munae/Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, así como de la de Trevor Rowe, hijo de la artista. La Galería de Arte Mexicano (GAM), que ha representado a Laville desde 1966, tiene en resguardo la obra que, a raíz de la muerte de Laville, quedó en su casa en Jiutepec, Morelos, actualmente en proceso de venta, y pertenece a Rowe, custodio del legado de su madre, inglesa naturalizada mexicana. Aparte de obra gráfica, incluye dibujos, acuarela, obra en papel, pasteles, pintura y escultura.

Patricia Torres, a nombre de la GAM, señala que ésta será la primera vez que se muestra el proceso de trabajo de Laville: En diferentes ocasiones a lo largo de su trayectoria se ha exhibido la obra gráfica de Joy en exposiciones colectivas e individuales. Ahora lo que hace el Munae es muy valioso porque recupera los dibujos, acuarelas y pequeños bocetos preparatorios que Joy hacía para llegar a la plancha o la obra gráfica.

Laville fue una enorme grabadora. Hizo mucha de su obra pensando y sabiendo que se iba a producir una litografía, una serigrafía o un grabado. No era una faceta secundaria para ella. Siempre estuvo muy interesada en producir obra gráfica, reitera Torres.

Su incursión formal en el mundo de la gráfica ocurrió a finales de los años 70 y principios de los 80, aunque había hecho algunos ejercicios anteriores. Joy había tomado clases de grabado cuando era muy joven y sabía la técnica; sin embargo, no lo había desarrollado porque no conocía talleres en México; entonces, empezó a trabajar el pastel, la acuarela y después la pintura. Hasta que ya estuvo inmersa en el mundo del arte en México conoció talleres que se acercaron a ella para producir su obra gráfica, apunta la galerista.

Trabajó con talleres como Pilar Bordes y Enrique Cattaneo, en México, y el Instituto Tamarind, en Albuquerque, Estados Unidos. Cuando Jan Hendrix tuvo su taller de serigrafía le produjo 12 obras a Joy, anota Torres. Laville, además, siguió pintando y produciendo obra gráfica hasta los últimos años de su vida.

El mundo inmaterial hace énfasis en el proceso en la medida de que tal vez no sea tan común que un artista se prepara tanto antes de realizar la obra final. No es común porque a veces muchos artistas sí tienen, obviamente, un amplio cuerpo de trabajo y dedican algunas de sus imágenes o los diseños o temas que tengan al grabado; no obstante, Joy los hacía especialmente para producirse en gráfica, reitera Torres.

Estos ensayos hechos por la artista para llegar a una sola obra son poco conocidos porque pertenecían a su archivo personal, en parte resguardado por la GAM.

Original sobrepintado

La galerista hace hincapié en el hecho de que Joy, cuando ya estaba muy mayor, regresaba a ver su obra, la revisitaba. Era una pintora que le gustaba mucho su propia obra, algo que la hace diferente. Tan es así que las intervenía con gouache o acuarela para crear una nueva obra que finalmente se vuelve un original sobrepintado por Joy. Eso todavía lo hizo durante el último año de su vida. Me gusta mucho cuando revisaba sus obras y las reinterpretaba, porque ponía, por ejemplo, un florero, y decoraba cada una de las florecitas. En otra pintaba a la mujer con un color diferente.

Otras gráficas poco conocidas de Laville son las que realizó en blanco y negro: “La curadora de la exposición, Lilia Prado, aprovechó el grabado en blanco y negro para el núcleo denominado Zona liminal en referencia a la franja que hay entre el duelo y la razón. Mucha de la obra de Joy fue producida después de la muerte de Jorge Ibargüengoiia, acontecimiento que utiliza para su trabajo, tanto en grabado como en pintura. Muchas veces el famoso avión que recorre sus obras hace alusión a su dolor y la pérdida tan tremenda de Jorge”, indica Torres.

Asimismo, la exposición incluye portadas de libros y diferentes versiones de éstas que Laville realizó para las ediciones del escritor guanajuatense. “Está la gráfica que hizo para la portada de la novela La muertas. Originalmente llamada Mujer con capa, Joy la intervino de muchas formas: con ropa, sin ropa, con bikini”.

El mundo inmaterial, Joy Laville se inaugurará el sábado a las 13 horas, en el Museo Nacional de la Estampa (avenida Hidalgo 39, Plaza de la Santa Veracruz, Centro Histórico de la Ciudad de México).

Con información de: https://www.jornada.com.mx/

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