Consumo de Fentanilo: Las terribles afectaciones que tiene en el cerebro
Ciudad de México, 01 de abril del 2025.- El fentanilo, en comparación con otras drogas, activa de manera más intensa el circuito de recompensa en el cerebro. Mientras que una dosis de morfina se mide en miligramos, la de aquél en microgramos, es decir, la milésima parte de un miligramo, explicó Óscar Prospero García, doctor en neurociencias y jubilado del Departamento de Fisiología de la Facultad de Medicina de la UNAM.
“Si tomamos un grano de arroz y lo dividimos en tres partes, una de ellas sería suficiente para matar a una persona”, advirtió el experto. En Estados Unidos, desde 2016, se han registrado entre 50 mil y 80 mil muertes anuales por sobredosis de esta sustancia.
Es extremadamente potente, tanto en su efecto letal como en la activación del sistema de recompensa, lo cual explica la intensa sensación de placer que genera en quienes lo consumen.
El efecto de las drogas en el cerebro
“El efecto de las drogas en el cerebro puede ser extremadamente intenso. Un consumidor describió su experiencia como ‘un placer equivalente a 12 veces el de un orgasmo’”, comentó el exprofesor de la UNAM.
Óscar Prospero agregó que las sustancias psicoactivas estimulan de manera significativa el sistema mesolímbico, clave en la regulación de la motivación y el placer. Por ejemplo, una persona que consume por primera vez marihuana, cocaína o derivados del opio, como la heroína, puede experimentar una intensa sensación de euforia.
Las afectaciones del fentanilo en el cerebro
María Elena Medina-Mora, investigadora de la Facultad de Psicología de la UNAM, en entrevista, coincidió en que el fentanilo se utiliza para el dolor y es de 50 a cien veces más potente que la morfina.
Respecto a las afectaciones que provoca en el cerebro explicó de una manera sencilla que cuando una persona consume una droga con frecuencia, este órgano se acostumbra y pide más.
El aumento en el consumo lleva a la tolerancia, por lo que ésta necesita una dosis mayor para experimentar los mismos efectos.
En este tenor describió las áreas del cerebro que se van afectando:
Ganglio basal. El fentanilo entra al cerebro y actúa en esta área, que forma parte del circuito de recompensa. La persona siente placer, ya que el cerebro está diseñado para repetir conductas placenteras como comer o tener sexo. Sin embargo, seguir consumiendo puede ser peligroso y llevar a la siguiente etapa.
Amígdala extendida e hipotálamo. Estas áreas regulan el sistema de estrés y las emociones. Quien sigue consumiendo empieza a sentir los efectos negativos: ansiedad, inestabilidad e irritabilidad. En esta etapa se desarrolla dependencia y, si deja de consumir abruptamente, puede sufrir un síndrome de abstinencia muy molesto.
Corteza prefrontal. Es la región encargada de los procesos cognitivos y la toma de decisiones. Cuando el consumo continúa, la persona pierde la capacidad de pensar con claridad. En este punto ya no usa la droga para sentir placer, sino para evitar sentirse mal.
Hoy en día se sabe que no se trata de un vicio, sino de una enfermedad que la persona no puede controlar. Al principio, el consumo de fentanilo genera una felicidad extrema, pero después aparecen efectos adversos como náuseas, confusión, estreñimiento, sedación y problemas respiratorios. También es capaz de generar hipoxia, es decir, falta de oxígeno en el cerebro, lo que llega a causar la muerte.
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